Situación, origen y etimología de Belorado

Situación, origen y etimología de

Belorado

Por

Hipólito López Benal

Extraído de su libro “Apuntes históricos de Belorado”, 1907

Perteneciendo a la Provincia de Burgos, y siendo cabeza del Partido Judicial de su nombre, se halla situada esta población a los 42º 24´latitud N. y 0º 26´ log. orient. del mer. de Madrid, confinando con La Rioja, y aproximadamente a 760 metros sobre el nivel del mar, en un extenso valle que baña el río Tirón; gozando de una campiña amena y feraz, con clima frío y húmedo, pero sano. No incluyendo el barrio anejo de S. Miguel de Pedroso, distante cuatro kilómetros y con unos sesenta vecinos, está poblado por 2180 habitantes, en su mayoría agricultores, que ocupan unos 500 edificios, agrupados en su mayor parte, formando calles angostas e irregulares.

Se pierde en la obscuridad de los tiempos el origen que pudo tener este pueblo, siendo tan escasas y contradictorias las noticias que a cerca de este particular se tienen, que no hay posibilidad de formarse una idea aproximada del mismo. Transcribamos a continuación los datos que hemos recogido, empezando pro al relación que hace D. Antonio Álvarez al ocuparse de esta villa., de donde era natural y profesor de letras. (1)

Ocupa la ilustrísima villa de Belorado con – dice – con vestigios de Ciudad antigua, una hermosa, florida y espaciosa campiña, arrimada a la Rioja, fértil con muchos árboles y  huertas, cuya fruta y hortaliza satisfacen con abundancia toda la circunferencia de aldeas y lugares comarcanos, que son treinta y tres los que estás sujetos a su jurisdición. Hermosas fuentesn y copiosos ríos, no solo la recrean sino que la regalan con delgadas aguas, gruesas truchas, peces y otros pescados.

Abunda todo género. Abunda todo tipo de caza en montes y sotos, que hay muchos; con los cuales no falta madera para fabricar en el verano, ni leña para resistir el frío invierno.

El susurro de las anejas da considerables ganancias de miel y cera, a expensas de los tomillos, flores y romero que se crían, unos en el regalod e los jardines y otros con la esperanza d elos collados.

Es terreno fecundo y ofrece frondosas olmedas en largas praderas, que son dulce recreo a la vista, ensanche a la dirección y sustento a todo género de ganado. Viñas, labranza y pradería son tratos que la mantienen; todo lo cual conserva y sostiene el cielo alegre, con tempranos vientos y favorables lluvias, de que resulta una saludable y gustosa primavera, que suele durar la mayor parte del año.

Grandes son la ejecutorias y privilegios que la ilustran, los propios que al enriquecen y las jurisdicciones que la exsalan; pero no se huelga menos en los muchos hijos, que como estrellas en el firmamento, la eternizan con virtudes, con letras y con armas.

Los templos son antiquísimos, sin dejar por eso de ser costosa la disposición y hermoso el artificio de su fábrica. La iglesia Mayor guarda siempre con majestad aquel antiguo y glorioso blasón de Catedral. Y porque no parezca que estas exageraciones de mi Patria son achaques de que comúnmente enferman los apasionados, dejo aquí mi pluma y tomo la del P.Fr. Gregorio Argaiz (2), que hablando de esta insigne Villa (de Belorado) y su iglesia, dice:

La Iglesia de Belorado en la provincia de Bureba es una de las Catedrales antiguas y nobles que el tiempo ha echado por el suelo. Llámase Villa en los autores antiguos Belliforamen y Belliforatum, que significa agujero y entrada para la guerra…

Más adelante, dice el mismo autor:

Anno mundi 2070 Ipse (Siliteel Brigo) construx.xit in Astrogonibus Brigiam Urbem, et Amphistidan, nomine u.xoris suae.

Esto quiere decir en castellano:

El año de dos mil y sesenta edificó el mismo rey Brigo en los Astrogones la ciudad de Brigia y Amstistida con el nombre de su mujer. Esta ciudad es la villa de Belorado (3)

Doy por autores que asisten a nuestro Cronista, los propios vecinos que confiesan: Se llamó antiguamente Villa Brigia, antes que lso romanos la diesen en nombre de Belliforamen y Belliforatum.

El mismo Argaiz (4) dice:

Belorado: toca en las faldas de los montes Idubedas o Jubaldos, y así goza de amenidad en los veranos, aunque de aires delgados y finos en invierno. Los fundadores que le dieron principio no he podido averiguarlo, porque no he hallado en Plinio, Ptolomeo ni Estrabon; pero tengo por cierto que le dieron nombre los romanos, porque fue Belliforamen o Belliforatum, que quiere decir puerta, entrada o agujero de guerra.

El R.P. Fr. Manuel Garay (5):

Belorado trae en su mismo nombre el elogio o memoria de donde se deriva, según en antiguos Historiadores se encuentra. Unos dicen ser el pueblo de Bellosfueros; otros, pueblo d elos buenos, Puerta de la Guerra y Plaza de Armas en Frontera. En la antigüedad fué Ciudad tan nombrada como dichosa.

Hidalgo de Torres (6):

Hay quien atribuye la fundación de Belorado a Alfonso el Batallador; pero no puede admitirse esta suposición, por cuanto es sabido que poseyó a Belorado el Conde Fernán Gonzáles y el Cid peleó entre Belorado y Oca con cinco Reyes Moros y los venció, lo cual tuvo lugar antes de venir al mundo aquél monrarca

En tiempo de los Romanos era Ciudad conocida, si bien no estaba en el sitio de hoy, sino en otro cercano, cuyas ruinas se reconocen bastantemente y la común tradición lo confirma.

Plinio (lib.3, cap.3º.) incluyó esta Ciudad en las diez pertenecientes a los Autrígones Cántabros, y hablando de sus principales pueblos, menciona Belorado a lo que yo entiendo, llamándole Vellialis. El nombre de Belliforum se lo dio Augusto César, e hizo a esta Ciudad Plaza de Armas; y es de creer que los Godos con sumala pronunciación le mudaron en Belliforamen o Belliforatum.

Fr. Domingo Hernáez (7):

Es la Villa de Velorado noble y antigua población de Castilla la Vieja en sus confines azia Navarra… En los siglos más antiguos fue población numerosa, de grande comercio, para el cual está situada en mucha proporción para el concurso de los Reynos antiguos de España, y aún de las extrañas Naciones… Ha padecido esta Villa por estar en los confines de Castilla y Navarra, y aún en algún siglo de Aragón, tantas calamidades por las guerras (especialmente por los años 1297), que nos in razón conserva memoria, y elogio que en su mismo nombre, que vunos la ponen: Puerta de la guerra, o Plaza de Armas en frontera; otros el pueblo de los Buenos, o bellos fueros; pues era y es común conceder los Reyes los fueros más ilustres a las Plazas de Armas, y Lugares de las fronteras, o en premio de su fidelidad y valor, o para reparar las ruinas que suelen padecer en las invasiones…

Si hemos de dar crédito a la relación que hace Hauberto, y que luego copiaremos, con referencia a la Catedral que aquí dice existió, hay que conceder a este pueblo un origen muy remoto; así como también por la cita que de él se hace por varios historiadores, aunque mucho más posterior, al ocuparse del antiguo convento de monjas que hubo en San Miguel de Pedroso y que después mencionamos.

En cambio, Moret (8), al ocuparse de este monasterio, expresa

estar a la orilla del río Tirón, como hoy se ve a media legua donde después se fundó la Villa de Velorado subiendo río arriba.

En una cita se refiere (9);

que fue incendiado Belorado por Ramiro II rey de León (del 930 al 959) en tiempo de Fernán González, con Birbiesca, Pancorbo y otras ciudades y villas.

El P. Berganza (10) da cuenta de otro incendio (algo fabuloso) ocurrido e la era 987.

Don ángel Casimiro de Govantes (11), al ocuparse de este pueblo, dice:

Belorado, villa de la Rioja, provincia de Burgos, ocho leguas N. E. de esta ciudad, Capital del Partido de su nombre. Es muy conocido en nuestra Historia, pero al través de sus verdaderas glorias no han dejado de entretejerse en sus fastos algunas fábulas.

La Crónica General hace mención de Bilforado refiriendo las hazañas del Conde Fernán González, peor como en la Crónica se ensartaron todo género de cuentos, prescindiremos de ella en este punto, careceiendo de otras autoridades más seguras en que fundarse.

Belorado es llamado Bilforad en el fuero que le dio en el mismo año 1116 D. Alfonso I de Aragón. Este mismo rey le llamó Belphoratum en una escritura de donación de varias fincas en Bañares a Sto. Domingo de la Calzada; no ha faltado quien le derive de Belliforum, suponiendo sin autoridad ni texto alguno que lo indique tomó este nombre porque en su término reunió Augusto las tropas para acometer a los Cántabros de la Bureba o de Oña y de la actual Cantabrana. Algunos por la semejanza de nombre le quieren reducir a la antigua  Vellia o Bellia del Itinerario distaba once leguas o tres jornadas de Biribiesca, por tanto era la tercera mansión al N.E. en el camino de Pamplona y estaba pasado el Ebro, mientras que Belorado está tre sleguas al S. de Bribiesca.

Si unos historiadores han querido remontar la  antigüedad de Belorado, otros por el contrario le han supuesto su origen demasiado moderno: Por que D. Alfonso el Batallador dio fueros y repobló Vilforad, le hacen su primer fundador y cuentan desde esa época su existencia; pero como esto no se dice en la Carta-puebla, y por otra parte es cierto que la misma equivocación se ha  padecido por insignes escritores con respecto a la fundación de otros pueblos muy principales del país, podemos creer que el mismo error se padeció con Belorado: el pueblo existiría; pero D. Alfonso el Batallador, conociendo su excelente situación, fértil campiña y clima más templado debajo de los Montes de Oca, quiso fomentarle y aún hacerle más adicto a su persona por las circunstancias en que entonces atravesaba Castilla.

Cree Govantes que

Belorado se llamaba así en la fundación del Monasterio de Oña en 1011 y en el fuero de Cerezo en 1146, y que procede de Beronado o Beronatus, tomado del país antiguo de los Berones, de que Belorado debía ser por aquella parte el primer pueblo. La confusión (dice que la r con la l es conocida de todos los anticuarios, y la t en d la hemos cambiado en todos los participios del pretérito…

Se hace mención de Belorado con el nombre de Villaforado en una donación de diferentes Iglesias hecha a la catedral de Burgos y a su Obispo D. Simón en el año de 1128 por el Emperador D. Alfonso VII (12), lo cual pone de relieve la inexactitud de los que creen fue fundado por este Monarca en 1140 (13).


Como puede apreciarse, se observa gran contradicción en las notas apuntadas, únicamente explicable por las destrucciones o decadencias que el pueblo hubiera podido sufrir.

La tradición cuenta por seguro que el pueblo estuvo situado primitivamente en  la elevada planicie del término conocido por “La Mesa”, asignándole algunos manuscritos de la época o fecha anterior a la Era Cristiana. En aquel terreno, distante poco más de un kilómetro, que forma una verdadera meseta circuncidada por dos ríos y desde hace mucho tiempo dedicada al cultivo de cereales, se han encontrado con frecuencia monedas antiguas y restos de ruinas de edificios.

Quién sabe si esto podrá tener algún fundamento: que le pueblo tuviera su origen en aquel término, y después por diversas circunstancias, se fué trasladando al otro lado del río Tirón, como parecen indicarlo algunos templos que en esta parte debieron existir y que ya mencionaremos, yendo corriéndose con el transcursos y accidentes del tiempo hasta llegar a recogerse en el punto que hoy se encuentra, para asegurar su defensa en las continuadas guerras sucedidas en la antigüedad.

Esta opinión parece confirmarla algún documento que insertamos posteriormente. Sea de ello lo que quiera, y aún con con la poca garantía que puedan ofrecer los datos conocidos, es lo cierto que este pueblo, tal como hoy puede examinarse en su situación, restos del castillo y murallas, templos, inscripciones, escudos, algunos documentos, y su construcción de calles angostas y tortuosas, revela tener mucha antigüedad, haber sufrido grandes desastres y disfrutar de relativa importancia en las remotas épocas a que pueda alcanzar su poderío, dada su importancia topográfica y los hechos que registra la Historia de los antiguos reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra.

  1. Historia de S. Vitores, 1694.  Nos extendemos en esta relación por haber sido hecha por un hijo del pueblo y no creerla fuera de lugar.
  2. La población Eclesiástica de Epaña, Tomo 1º, 1ª parte. Se extiende en datos referentes a la supuesta Catedral, de lo que nos ocuparemos más adelante.
  3. Varios historiadores, como Flórez, niegan o ponen en duda la existencia del tal Rey Brigo.
  4. Soledad Laureada, 1675, Tomo 6º . Débese al Monje Hispaliense Hauberto, Benedictino. Cronicón de Antonio de Novis.
  5. Compendio Cronológico de la Provincia de Burgos, 1742.
  6. Compendio Historial de la Provincia de la Rioja, 1701. Su autor verdadero es Anguiano.
  7. Chrónica de la Provincia de Burgos. En Madrid, año de 1722. Página 71.
  8. Anales de Navarra, lib.13, cap.17.
  9. España; Burgos, por Amador de los Ríos.
  10. Antigüedades de España, por Fr. Francisco de Berganza, 1721, tº.2, pag. 26 a 28.
  11. Flórez, España Sagrada, Apéndice 15 añ tomo 26.
  12. Buitrago, Guía de Burgos.
  13. Obra citada. Soledad Laureada.
 
 
 
 
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