Belorado y su supuesta catedral

La supesta Catedral

Continuación al artículo “Situación, origen y etimología de Belorado”, extraído del mismo libro, “Apuntes Históricos de Belorado”, publicado en 1907.

Las imágenes salen de Google y mi Photoshop. Pido disculpas a las localidades  afectadas por este pequeño “robo” patrimonial


En confirmación del precedente juicio vamos a continuar la relación de los apuntes históricos de que disponemos, por el orden que nos parece más adecuado a los fines que nos animan en este pequeño trabajo;  y por su importancia y antigüedad, damos preferencia a la parte eclesiástica, que, para mayor claridad, separamos en tres capítulos.

Aún cuando muy dudosas y escasas las referencias de esta Catedral, creemos pertinente el darlas a conocer y asignarles este puesto.

Dice Argaiz (1):

Hubo en esta Ciudad (que ahora es villa) silla Catedral, tan a los principios que se puede creer se la dirección de los primeros Apóstoles que entraron en España. Colígese por los tempranos Mártires y Sacerdotes que dio la Iglesia.

El año de 123 padeció en ella San Donato, Presbítero, con trece compañeros, en la persecución de Adriano.

El año de 177 anduvo la persecución más ardiente en los días de Marco Aurelio, Emperador. Padecieron muchos ciudadanos por la confesión de la Fe en esta Ciudad. En unos hornos los metieron a parte de ellos y allí los hicieron ceniza. A pedradas quitaron otra parte de las vidas. Día señalado el 4 de julio (2).

El año de 280, en la viva persecución de Diocleciano, se halla la muerte de San Audito, Obispo de Belorado, y ahún más gloriosa que al de otros Santos, porque le acompañaron en ella sesenta y seis niños, Mártires Inocentes, que, como hermosas flores del campo de Belorado, le adornaron la corona: día 29 de Marzo. Y siendo aquél año la muerte, sin saber de su entrada y si fue el primer Obispo que tuvo Belorado, queda fundada la sospecha de que tuvo la dicha honra desde la predicación Apostólica, y que al paso que dispuso la Catedral de Oca el Apóstol San Pablo, hizo lo mismo en Belorado, o por lo menos la dispuso predicando en ella. Y aquí con tale spalabras que se le debe todo crédito; pues añade que en su tiempo (de Hauberto: siglo X) fué trasladado aquel Santo con las demás reliquias al Monasterio de San Miguel de Pedroso, que entonces era de monjas.

Acabadas las persecuciones de los gentiles, aunque se prosiguieron algunos Obispos no sabemos los nombres. De el Estado Eclesiástico, dice Hauberto que florecía Victorio, Subdiácono, en las letras, por el año 410.

El año de 430 no la ilustró menos Cecilio Probo, Diácono, varón clarísimo en la sangre y en la sletras, y murió aquel año.

Estaba entonces Belorado con obispo: Llamábase Peregrino, gran predicador contra la heregía de Arrio, que habían metido y acrecentado los Godos en España. Murió en Belorado en 435, y en tiempo del Rey Sisebuto, dice Hauberto en las adicciones al Cronicón, que fué trasladado al Monasterio de San Sebastián de Silos (Hoy Sto. Domingo), que había edificado Recaredo.

El año de 440 florecía en aquella Iglesia San León, Presbítero.

Era gobernada la Ciudad en lo secular por Duques o Capitanes, por lo que se conoce de Hauberto: que el de 406 pone por Duque a Eulogato, que matóa  su propia madre Julia Flavia.

Esto es lo que he podido alcanzar de los eclesiástico de esta Ciudad, antes que vinieran los discípulos de  de San Benito a España. Desde aquí adelante parece que cesó el haber tenido Iglesia Catedral, porque fue destruida o por peste o por guerra, aunque se volvió a poblar por los años 673 (que así loe scribe Hauberto), no me parece la dieron Obispo, sino que se incorporó al de Virviesca o en el de Oña.

Hoy persevera con el título de Arziprestazgo, con veintiseis lugares debajo de su jurisdicción; y con este Título supliré la falta de Prelados, con al noticia de los conventos que ha tenido de Orden de San Benito, que son lsos iguientes: Santa Pía, San Miguel de Pedroso, San Andrés de Tosantos, Santa María de Fresno, Santiago de Vilal de Pun, San Pelayo de Cerezo el segundo, San Fausto de Cerezo, San facundo del Valde-Carrias, San Román de Osmilla; Santa María la Real de Valalrta (que fue Ciudad muy antigua y de importancia) fundado por el Patriarca San Benito, dándole principio el católico  Rey Gundemaro en 610; San Román de Gallinero, San Salvador de Oja-Castro, Santa María de  Pazuengos (en 944, siendo Obispo de Oca D.Vicente) y San Andrés de Trepiana (hoy Trebiana y antiguamente Turpiana, de su fundador Antistio Turpón, Capitán Romano).

A estos o parecidos datos se referiría probablemente D. Antonio Álvarez al hacer la afrimación que anteriormente dejamos apuntada respectoa  la existencia de esta Catedral; pero hay que tener en cuenta que ofrecen poca garantía los datos consignados en mencionada obra de Argaiz, y que se prescinde de ellos por autores muy respetables.

Por otra parte se observa la contradicción de señalar al Apóstol S.Pablo como fundador de la Catedral de Oca, que otros atribuyen a Santiago; si bien en la venida de estos apóstoles hay diversidad de pareceres, de difícil esclarecimiento.

Hemos tenido ocasión de revisar el “Teatro Eclesiástico de las Iglesias Metropolitanas y Catedrales de los Reinos de las dos Castillas”, escrito por el maestro Gil González Davila en 1650, y tan solo al principio del tomo 3.º menciona a Villorado para decir que

tiene en cuerpo entero el Ilustrísimo Mártir S. Vitores.

No se nombra tampoco por D. Vicente Lafuente en su Apend. 14 al Tom. I de su Historia Eclesiástica de España, en la división eclesiástica que había a principios del siglo VII, y sí figura la de Auca:

por más que esta división varió mucho y constantemente, por la libertad que existió en el particular de crear diócesis (3).

El P. Flórez en su  monumental Historia “España Sagrada” no da ningún indicio de tal catedral. Se ocupa extensamente de la que existió en Oca o Auca; pero nada dice referente a la de Belorado.

Parece lógico suponer que  siendo tan cortas las distancias que separaban a estos lugares, no habría motivo fundado para establecer dos centros de esta importancia con tal proximidad, aún cuando en aquella época no tuvieran la significación actual.

  1. Obra citada. – Soledad Laureada
  2. También se hace relación de estos hechos en el Diario Histórico del P. Álvarez de la Fuente.
  3. Miguel Morayta, Historia General de España, 1886, t.º I, pag. 655.
Anuncios

2 Respuestas a “Belorado y su supuesta catedral

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s